Con el Jump Start, sus aves de cría serán verdaderas atletas. Los pollos de un día se sitúan en una superficie con slats donde tienen un acceso directo al alimento y al agua. A medida que crecen las aves, la diferencia entre los niveles de alimento y bebida aumenta gradualmente para que estas aprendan a saltar a los distintos niveles y aseladeros. Las gallinas criadas en el Jump Start tienen un entrenamiento excelente y encontrarán su camino en cualquier gallinero.

El único sistema de porche incorpora comederos y bebederos rotativos y plataformas abisagradas. Esto convierte al Jump Start en un sistema muy flexible con sólidas características:
- una buena visión general;
- facilidad de manipulación;
- estructura robusta;
- limpieza rápida y sencilla;
- aves perfectamente entrenadas.