El sistema Louvre forma parte del concepto Clima+ 200. El aire precalentado procedente del intercambiador térmico se introduce directamente en la nave de aves reproductoras a través de un cajetín Louvre. Este aire caliente se proyecta hacia el techo, donde queda atrapado en la lámina de captación. Desde aquí, los ventiladores de circulación reparten el aire por la nave. De este modo, se garantiza una temperatura homogénea y un clima uniforme en toda la nave.